Debido a una lesión en su rodilla, la diez y símbolo de UAI Urquiza se retiró a los 24 años pero piensa seguir ligada al fútbol.
A los 14 años inició su camino en AFA en River Plate. Luego de una década, y tras vestir también las camisetas de Independiente, Selección Argentina –campeona en el Sudamericano Mayor 2006- y UAI Urquiza –campeona en el 2012-, Analía (10-1-1989), dijo adiós. ¿Cuándo tomaste la decisión de retirarte tan joven? Sufrí dos roturas de Ligamento Cruzado Anterior de la misma rodilla. En la última cirugía tuve una infección, en donde no se sabía si me iban a terminar amputando la pierna. Sumado a que tuve un shock anafiláctico por un remedio y casi muero asfixiada. Te imaginarás que todo esto nunca quedó olvidado, fueron situaciones que por más de que me haya rehabilitado de la lesión, siempre generó miedos, o inseguridades. Para seguir jugando siempre tuve que hacer trabajos diferenciados a nivel musculación, porque nunca fue ni será la misma. Así que luego de volver a las canchas, reiteradas veces pensé el dejar de jugar, pero nuevas metas y nuevas ilusiones pesaban más que el pasado. La ilusión de campeonar localmente y querer brillar como jugadora me llevaron a exigirme siempre un poco más. La posibilidad de estudio que me dio la UAI fue lo que hizo que siga. Luego de varias veces de pensar conmigo misma, de evaluar los pro y los contra, decidí retirarme. Ya no estoy dispuesta a correr más riesgos. Me volví más pensante y decidí que sería lo mejor, ya que con 24 años tener artrosis de rodilla no me hace sentir muy feliz. ¿Cómo viviste tu último partido ante San Lorenzo? Mi partido con San Lorenzo fue muy especial. No por el partido en sí, sino todo el valor emocional con el que venía cargado, quería brillar, jugar para el equipo y sobre todo disfrutarlo. Por suerte pude convertir y recibir la sorpresa de toda la familia del Furgón. ¿Qué sensaciones se te cruzaron? Una mezcla de melancolía con felicidad. Fue un paso muy importante, fue crecer. Tomé una decisión difícil que me llevó años madurarla. Se me vinieron imágenes de toda la vida: de pequeña jugando descalza, a las diez de la noche en la calle. Momentos inolvidables de más grande, goles, risas, llantos... ¿Qué es lo que más vas a extrañar? Lo que más voy a extrañar es a esa Analía que salía a la cancha sin importarle nada, defendiendo los colores que llevaba puesto. Porque realmente me convertía jugando y disfrutaba el terminar agotada, dando todo lo que tenía para dar. ¿Podrás seguir jugando en forma amateur con amigas o directamente nada de pelota? No tengo prohibido jugar, simplemente la idea es disminuir los factores de riesgo. El jugar era una exposición permanente y el entrenar alto rendimiento un desgaste. Así que fue una decisión personal, no una imposición. Jugaste en la Selección, saliste campeona con Urquiza, ¿te quedó alguna "cuenta pendiente"? Sí, por supuesto. Me he perdido torneos muy importantes: un Panamericano o más aún, un Olímpico. Fueron grandes desilusiones. ¿Vas a seguir ligada al fútbol en otra función? El fútbol es un estilo de vida. Si bien diferentes hábitos van a cambiar, otros seguirán y vendrán nuevos. Estoy con muchas expectativas, dispuesta a brindar mis conocimientos y a colaborar. Sigo ligada a UAI Urquiza y estoy muy agradecida de todo lo que me han dado y me dan. Seguiré defendiendo la camiseta desde otro lugar. Empezaré lenta y paralelamente a la finalización de mi carrera, mis pasos como kinesióloga. Así que estoy muy feliz. Maximiliano Marasso 2-5-2013 |